Discos Intrépida

Cinco discos de la primera mitad de 2026 que no se nos han caído del coche

Ni ranking ni lista de imprescindibles. Cinco discos que hemos puesto hasta gastarlos, y por qué. Uno nos gustó tanto que acabamos llamando a la banda.

La Pizarra · Discos · Primera mitad de 2026

Medio año da para escuchar mucho y para olvidar casi todo. Estos cinco no. No están aquí porque los pida el algoritmo ni porque toque hacer balance: están porque los hemos puesto una y otra vez, y porque hay algo en cada uno que nos ha hecho parar.

Van sin orden. Los rankings son para otra gente.

Niña Polaca — ¿Dónde está la ONU cuando más la necesitas?

El disco de una generación a la que están silenciando, y que se ha cansado de callar. Que el día 26 solo quede arroz. Que dimita Carlos Mazón. Que dónde está la ONU cuando de verdad hace falta. Son letras que dicen cosas en un momento en el que casi nadie dice nada, y eso hoy es más raro que hacer un buen estribillo.

Pero sería injusto vender esto como un panfleto, porque no lo es. Hay nostalgia, y hay una nostalgia rara: no de un pasado mejor, sino de un futuro que cada vez cuesta más aceptar. Y sobre todo hay una parte luminosa. Es un disco que canta mientras todo se cae, no en lugar de ver que se cae.

Ellos mismos lo han dicho mejor que nosotros: que la música durante años fue un espacio de reivindicación y desobediencia, y que ahora les parece que está fuera de juego, que a poco que le hagan caso a un músico este deja de tener personalidad y se pone a buscar la complacencia. Viniendo de una banda que acaba de anunciar su primer Movistar Arena, eso tiene mérito.

RATA — No me quiero morir nunca

A RATA los descubrimos en directo, en la fiesta de presentación que organizó Mahou, y salimos de allí escuchándolos. Así es como debería pasar siempre.

Otro grito generacional, pero por otro lado: esto es energía pura. Es el disco que pones para acabar con un mal día o para arrancar uno bueno. Nuestra favorita es "Yo de mayor quiero ser yo", y no por casualidad: va de que la gente habla, critica y te intenta frenar, y de que hay que seguir peleando por lo que uno quiere. No por el éxito. Por hacer lo que a uno le da la gana.

ParqueSVR — Mitos y leyendas

Con los singles ya estábamos enganchados, pero fue verlos en la Sala Sol lo que lo cerró. Es su cuarto disco, grabado con Raúl Pérez en La Mina, y suena bastante lejos de la banda de punk de risas con la que muchos los tienen fichados.

Ahí sigue la mala baba y la sátira, que es lo que los hace ellos, pero ahora hay más sitio para otras cosas. "Tuk Tuks por Lavapiés" o "Todos los madrileños" hablan de una ciudad que se está quedando sin gente que pueda vivir en ella, y lo hacen sin pancarta y sin sermón. Contar eso riéndote es más difícil que contarlo enfadado.

Cora Yako — Mil pequeños cortes

Guitarras y poco más que explicar. Es un disco de energía y de sonido muy puro, sin capas de maquillaje encima.

Y ahí está lo que más nos interesa: en un circuito donde casi todo se parece mucho a casi todo, esto suena fresco. Diferente sin ir de diferente, que no es lo mismo.

Vangoura — Viaje eterno

Y este es el que nos ha traído consecuencias. Nos gustó tanto que acabamos llamándolos para grabar algo juntos. Todavía no podemos contar mucho más, pero que sepáis que si un disco te hace descolgar el teléfono, es que el disco funciona.

Quedan seis meses de año. A ver qué se nos cruza.